¿INTEGRAMOS, LAS MUJERES, EL SEXO EN NUESTRA VIDA COTIDIANA?

¿INTEGRAMOS, LAS MUJERES, EL SEXO EN NUESTRA VIDA COTIDIANA?

¿Integramos, las mujeres, el sexo en nuestra vida cotidiana? ¿ Pensamos en el sexo durante el día? ¿Tenemos fantasías erótica a lo largo de la jornada? ¿Al mirar a una persona que nos atrae, la imaginamos en la cama? ¿Nos regodeamos en el placer que podemos sentir si hicieramos realidad nuestra fantasía más placentera? Si tenemos pareja, ¿cuánto tiempo al día dedicamos a hablar sobre nuestros deseos sexuales? ¿lo que nos gustaría practicar? ¿lo que nos gusta de nuestra pareja? ¿cuántas veces comentamos con nuestra pareja lo bien que lo hacemos en la cama? ¿cuántas veces reflexionamos sobre el tiempo y el espacio que nos ocupa el sexo? ¿Cuánto tiempo al día dedicamos las mujeres a conectar con nuestro cuerpo? ¿Somos conscientes de las sensaciones físicas y emocionales que tienen lugar en el proceso de excitación? ¿Nos damos permiso, las mujeres, a la expresión “apasionada” de nuestros deseos sexuales? ¿Expresamos lo que “nos pone” y lo que no nos gusta?¿Compartimos nuestro placer con la pareja ( o con quien nos de la gana) o estamos a expensas del placer de la/el otro/a? ¿Nos adueñamos de nuestro placer? ¿Cuanto tiempo al día dedicamos a nuestro autoerotismo? ¿Pensamos en ello? ¿Nos estimulamos durante el día con situaciones, personas o fantasías que alimenten nuestro deseo sexual? Incorporar la sexualidad a nuestra vida cotidiana supone alimentar nuestro deseo sexual, intensificar el placer y una mejora en  nuestro bienestar emocional y...
MEJORAR NUESTRA SEXUALIDAD SIEMPRE ES UN PLACER

MEJORAR NUESTRA SEXUALIDAD SIEMPRE ES UN PLACER

¿Por qué mejorar nuestra sexualidad siempre es un placer? Porque: Nos permite un continuo descubrimiento del propio cuerpo y mayor conocimiento de su funcionamiento sexual. A su vez, implica estar conectada y a gusto con el propio cuerpo. Nos sentimos libres de expresar los propios deseos y necesidades sexuales Sentirnos satisfechas sexualmente implica compartirla con quién deseamos procurándonos, no solo bienestar físico, sino también bienestar emocional. Mejora la calidad de nuestra relación de pareja, si la tenemos. Mejora nuestro estado de ánimo y libera tensiones. Somos consciente de la importancia de dedicar tiempo y espacio al autoerotismo para estar activas sexualmente. Nos valoramos sexualmente. Hablar sobre sexo, sobre lo que nos pasa, sobre cómo lo vivimos y experimentamos, evitará crearnos problemas y, si los tenemos, saber que hay formas de solucionarlo, con la ayuda de una...
¿DESEAR O SER DESEADA?

¿DESEAR O SER DESEADA?

El aprendizaje es parte fundamental para nuestro desarrollo en la vida. En todos los aspectos o áreas de la misma es necesario para avanzar adquirir los elementos que nos permitan desarrollarla y adaptarnos a nuestro entorno. Por lo tanto, la cultura es una parte fundamental para ese desarrollo. A nivel sexual, particularmente en las mujeres, esa “cultura” ha condicionado el deseo sexual de una forma determinante. Los roles de género marcan nuestro comportamiento sexual, estamos condicionadas/os a comportarnos de una determinada manera por el hecho de ser mujer u hombre. Desde pequeñas aprendemos muy bien la lección. La mujer aprende a “ser deseada” y el hombre a “desear”. Esta diferencia marca de forma importante no solo nuestro comportamiento sexual sino nuestro comportamiento ante la vida. Podemos apreciar a lo largo de la vida de la mujer y en sus diversas etapas, lo mismo en el hombre, cómo esta condición “ser deseada” (en la mujer) y “desear” (en el hombre) dirige nuestras relaciones con el otra/o. Si ponemos atención a nuestro lenguaje, que es la traducción de nuestras creencias internalizadas o aprendidas, veremos cómo lo llevamos a la práctica sin ser muy conscientes  de ello. Una tarde una amiga (heterosexual) que acababa de cumplir los cincuenta años me comentaba que un hombre encantador, guapo e interesante la había invitado a salir a cenar, ella se lo pensó. Finalmente, le puso una excusa y no aceptó tal invitación a pesar de  que lo deseaba. Le pregunté cuál había sido el motivo de su negativa, “la verdad – me contestó – ¿de qué le voy hablar? además estoy un poco gorda, tendría...
INAPETENCIA SEXUAL EN LA MUJER

INAPETENCIA SEXUAL EN LA MUJER

A pesar de que cada vez más mujeres son conscientes de que su cuerpo y su placer les pertenece y se sienten dueñas de su sexualidad, la inapetencia sexual es un problema frecuente que tratamos en la consulta. Muchas mujeres se quejan de “no tener ganas” de mantener o iniciar relaciones sexuales. Las causas de la inapetencia sexual son múltiples como lo son para la mayoría de los problemas sexuales. Sin embargo la mayoría de las dificultades sexuales de las mujeres están determinadas por factores psicológicos, educacionales y emocionales. La vivencia de la sexualidad es distinta para los hombres y para las mujeres. En ellas, por mandato social y cultural, influyen de manera importante los factores emocionales. Las mujeres no han aprendido a desear sino a ser deseadas. De ahí que muchas de las preocupaciones de las mujeres a la hora de mantener relaciones sexuales sea la buena relación con la pareja, el disfrute más del otro que el centrarse en sus propias necesidades. Muchas mujeres se sienten en la “obligación de mantener relaciones sexuales con su pareja para mantener el funcionamiento de la relación, pocas son las veces que se pregunta por su propio goce o disfrute. El interés por mantener o iniciar relaciones sexuales muchas veces se ve alterado por diversos factores. En la mayoría de los casos la desgana y la apatía tienen que ver con variables emocionales y afectivas. La rutina, la falta de reconocimiento, el cansancio o fatiga y una comunicación inadecuada con la pareja suelen ser aspectos que influyen en gran medida en la falta de deseo. Es importante tener en cuenta también...
VAGINISMO Y COITO DOLOROSO

VAGINISMO Y COITO DOLOROSO

Muchas son las mujeres que aún viven el sexo con dolor. Muchas de ellas creen que son “raras”, que algo malo les está sucediendo en su cuerpo porque no pueden disfrutar en sus relaciones sexuales. Es un problema sexual que muchas mujeres tienen pero que no se atreven  a comentar, Muchas de ellas piensan que no tiene solución “que se nace así”. Esta situación crea verdadera preocupación y angustia y no saben mucho qué hacer. El vaginismo y el coito doloroso es mucho más común de lo que se piensa. Sus causas tienen más que ver con el desconocimiento del propio funcionamiento sexual, con una educación sexual rígida o nula, y múltiples factores sociales y psicológicos, más que por una causa orgánica. El vaginismo y el coito doloroso  tienen solución a través de una adecuada terapia sexual. Distinguir ambos problemas es importante para su adecuado tratamiento. Vaginismo es la contracción involuntaria de los músculos de la vagina que impiden la penetración ya sea del pene, de un dedo o de un tampón. En el coito doloroso o dispareunia no existe impedimento para la penetración pero si se produce supone mucho dolor y, por tanto, una vivencia sexual muy insatisfactoria. El vaginismo y el coito doloroso  tienen solución a través de una adecuada terapia sexual. Distinguir ambos problemas es importante para su adecuado tratamiento. Vaginismo es la contracción involuntaria de los músculos de la vagina que impiden la penetración ya sea del pene, de un dedo o de un tampón. En el coito doloroso o dispareunia no existe impedimento para la penetración pero si se produce supone mucho dolor y,...